jueves, 30 de junio de 2011

Diagnóstico Socioeducativo: El entorno

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DIAGNÓSTICO SOCIOEDUCATIVO DE LA ESCUELA PRIMARIA JUSTO FERNÁNDEZ GONZÁLEZ


El presente documento tiene la finalidad de dar un reporte detallado sobre los resultados de la información recabada en la Escuela Primaria Justo Fernández González de la ciudad de Xalapa, Veracruz. Resaltando las características del contexto, las interacciones de los actores sociales y la existencia de problemas o situaciones susceptibles de modificación. Lo anterior con la finalidad de facilitar la toma de decisiones para poder intervenir en el aula de manera congruente con las realidades en que se desenvuelven nuestros alumnos,  a quienes debemos formar como sujetos con habilidades para intervenir y modificar su realidad.

En la construcción de dicho texto me apoye de instrumentos pedagógicos como entrevistas a padres de familia, alumnos y compañeros docentes. Ocupe también, la observación detallada del plantel escolar, sobre las relaciones entre los distintos actores que intervienen en el acto educativo, fallas del edificio, mi perspectiva de la realidad, la comunicación oral entre mis alumnos y el análisis de sus fichas individuales acumulativas.

De todo lo anterior puedo mencionar que la escuela primaria donde laboro como docente de primer grado, pertenece al sistema estatal con modalidad general y en turno matutino. Esta institución se ubica en la Avenida de los Tulipanes sin número, Fraccionamiento Ánimas, de la ciudad de Xalapa, capital del Estado de Veracruz. En su interior cuenta con una organización completa, existen seis grados, de primero a sexto, con un maestro titular por grupo; una dirección efectiva; tres maestras de apoyo técnico pedagógico; dos maestros especialistas en la asignatura de educación artísticas, quienes acuden los días martes y miércoles en horario de once a catorce horas; dos intendentes y un maestro de educación física quien acomoda sus horas para trabajar sólo los días lunes, miércoles y viernes.

El grupo que atiendo es el primero “A”, inicié el curso con treinta alumnos, antes de diciembre se fue una niña llamada Janieth debido a problemas familiares entre sus padres, no se mucho al respecto, sólo sé que la mamá y la niña se fueron a vivir al estado de Puebla. Hace poco más de medio mes aproximadamente, se fue un niño llamado Arturo, quien por dificultades familiares tuvo que mudarse a otra parte de la ciudad y cambiarse de escuela. De esta manera quedan veintiocho alumnos en edades de seis y ocho años.

En lo que respecta al nivel de estudios de los padres de familia, puedo rescatar que de un total de veintiocho, tres han terminado la educación primaria y seis la secundaria. Ya para el nivel medio superior, dos cuentan con la preparatoria terminada. Quince tienen una licenciatura, estas pueden ser en derecho, educación primaria y preescolar, arquitectura, diseño, electrónica e ingeniería civil. Dos madres de familia cursaron una maestría y actualmente una prepara un doctorado en robótica.

Dentro de las actividades económicas de éstos se encuentran, desempeñarse dentro de su profesión, ser empleados de gobierno en alguna oficina, principalmente de la secretaría de educación, formar parte del equipo de trabajo de algún funcionario público en el municipio. Otro grupo de padres tiene un negocio o comercio propio y de alquiler, por ejemplo, uno de ellos es accionista y administrador del centro cafetalero “Las ánimas”, otros tienen tiendas de abarrotes, carnicería, vendedores de ropa o aparatos electrónicos, y los últimos pueden ser choferes de taxi o servicio urbano.

En la mayoría de los hogares el sustento económico corre por cuenta de los padres y la mayoría de las mamás aunque tengan una carrera, no todas la ponen en práctica debido a que están dedicadas al cuidado de la casa y de los hijos. Es por ello que en la matrícula son ellas las que quedan como responsables de la tutoría de los niños y quienes acuden a las asambleas del aula y la escuela en general.

En cuanto a los servicios públicos con los que cuenta la comunidad y las familias de mi grupo se encuentran drenaje, agua potable, luz, televisión por cable, transporte público y privado, calles pavimentadas con asfalto y adoquín, alumbrado público, así como televisión satelital. De los veintiocho alumnos que integran el salón de primero, nueve además de contar con los servicios señalados antes, tienen acceso a internet desde una computadora en casa. Por otro lado veinte de ellos tienen teléfono fijo, pero todos son propietarios de al menos un celular.

En las primeras líneas mencioné que la escuela se encuentra ubicada en una zona residencial, sin embargo, no todos los niños que viven en sus alrededores asisten a la misma. Hay muchos niños que por diversas razones van a escuelas particulares, estos niños son los hijos de personas con mayores posibilidades económicas, es decir, pertenecen a la alta sociedad. En nuestro colegio concurren alumnos de clase media a baja. Realmente tenemos mucha diversidad entre los estudiantes.

Lo anterior se ve reflejado dentro de las interacciones entre pares. En algunas ocasiones dentro y fuera del aula, los niños de escasos recursos se ven insultados por no tener las mismas posibilidades que los demás, desde hacerles observaciones porque sus útiles escolares son sencillos o porque su ropa tiene pequeños orificios por el uso. Debo aclarar que este tipo de situaciones se da de manera esporádica en el primer grado al inicio del ciclo escolar cuando no han convivido juntos desde el jardín de niños.

Cabe resaltar que el ambiente en general dentro de la escuela es muy tranquilo, la mayoría de los niños conviven entre sí de manera saludable. Son pocos los casos de los niños que presentan problemáticas en su relación con los demás. Mis alumnos son muy amigables, en pocas ocasiones se enojan o se disgustan, porque alguien ya no quiere que sea su amigo, o porque uno le saco la lengua a otro, estas son algunas de las problemáticas en las que intervengo para llegar a acuerdos con ellos, pero sobre todo para que se fortalezcan las relaciones de amistad y respeto mutuo.

En el salón de clases les gusta mucho platicar, primeramente sobre las actividades y, en segunda instancia sobre lo que van a hacer en la tarde o lo que hicieron el día anterior. Si terminan las actividades primero que el resto de sus compañeros optan por pararse para comentarme algún conocimiento nuevo que aprendieron de la clase o de un programa televisivo como el discovery chanel, en otras ocasiones hacen travesuras a sus compañeros o dibujan en su cuaderno. Últimamente  he implementado la estrategia de ocupar a niños que terminan rápido y de los cuales estoy seguro que han comprendido los ejercicios para que ayuden a sus compañeros explicándoles como pudieron ellos resolver el problema o la situación, debo comentar que ha resultado muy positiva esta técnica de trabajo.

Sus familiares los apoyan en la elaboración de sus tareas de distintas formas, en algunos casos se turnan el papá y la mamá para atender a los niños, debido a que tienen que acomodar sus tiempos por los trabajos de cada uno. En otros casos, le pagan a una maestra para que esta brinde su apoyo. Aunque también se encuentran aquellos que no reciben la ayuda necesaria, porque los papás no tienen tiempo, no tienen dinero para pagarle a alguien o no saben leer y escribir.

Reconozco que la mayoría de mis alumnos están muy ligados con la tecnología, en muchas ocasiones me sorprenden, ya que no se les dificulta manejar cualquier aparato electrónico, como grabadoras, computadoras, ipod y videojuegos, además no demuestran ningún temor a que se descompongan las cosas. Creo que han crecido sin duda alguna en un mundo totalmente distinto, en una nueva era.
Si bien es cierto que la escuela es un espacio donde se deben desarrollar y fortalecer los valores, hábitos, destrezas y habilidades para ponerlas en práctica dentro de su contexto o medio, no nos debemos poner a pensar que todo lo que aprendan es culpa o gracia del colegio. La educación que los niños reciben en el seno familiar forma parte indiscutible dentro del factor transversal de lo que piensan y hacen cotidianamente, sus actitudes ante lo que aprenden en ellos depende de lo que realizan en casa.

Es verdad que cada cabeza es un mundo, ya lo dice el dicho, pero también es cierto que es hasta ahora cuando nos empezamos a preocupar por las acciones que realizamos y las repercusiones que estas tienen en nuestra vida, desde hace ya varias generaciones. Problemáticas son muchas, los podemos encontrar en todos lados, en la comunidad, en el trabajo, con la familia e incluso con uno mismo. Algunos de estos problemas le compete a la escuela abordarlos para encontrar posibles soluciones, pero la escuela no puede sola, los padres de familia y la sociedad en general debe empezar a mezclarse más en esta situación, para que de esta manera en equipo podamos obtener resultados favorables que beneficien a todos los niños que serán el futuro de este país.

Después de analizar la información recabada en el contexto, me es posible poder clasificar los problemas que sí puedo trabajar en la escuela y los que no. Uno de los problemas que he observado en la escuela y en los alrededores de la misma, es la falta de cultura por parte de sus habitantes para depositar la basura dentro de los botes que el municipio o diversas instituciones colocan en las aceras de la ciudad. Este es un problema muy grave, ya que tiene que ver con la falta de respeto de la ciudadanía por el medio ambiente, por el entorno donde se desarrollan y desenvuelven diariamente en compañía de padres, hijos, compañeros y amigos. Creo que a los niños desde pequeños se les puede ir inculcando el hábito de clasificar la basura y hacer conciencia del lugar que ésta debe ocupar.

Otro tema fundamental que considero me es posible trabajar con mi grupo, hace referencia a la prevención de accidentes y enfermedades. Esta no es una tarea fácil, ya que en gran medida se debe hacer un buen trabajo, sobre todo que penetre hasta los hogares donde los niños pasan la mayoría del tiempo. Es ocuparlos como medio para que lleven el mensaje a sus familias, vecinos y amigos. Considero que para esto tendré que valerme de muchos apoyos, por el momento puedo decir que es muy probable solicitar ayuda de personal del sector salud, para que de conferencias con información verídica y exacta de los temas que se traten en su momento.

Considero también que puedo apoyar en la alfabetización de aquellos padres que por alguna razón no pudieron terminar su educación primaria. Creo que esto es necesario ya que existen niños de escasos recursos que realmente necesitan el apoyo de sus padres para realizar sus tareas, para que puedan leer y comprender la información que llevan los recados. Pero sobre todo, para elevar la calidad de vida de las personas.

En nuestra ciudad es cada vez más frecuente observar personas ebrias, fumadores, o consumiendo alguna sustancia prohibida en las calles. Esto va desde algunos limpiaparabrisas que a plena luz del día y a la vista de la sociedad en general se lleva a la nariz un trapo con tiner, inhalándolo una y otra vez. Ahora lo más preocupante es que dentro de los hogares de algunos niños puede existir un familiar adicto a alguna de las sustancias mencionadas en líneas anteriores. Por ello considero necesario actuar de frente a la prevención de adicciones.

Ahora bien, los problemas que no puedo abordar directamente desde la escuela son la inseguridad, la falta de empleo de padres de familia, la tala de árboles y el desequilibrio de los ecosistemas para la construcción de viviendas. Puedo sumarme a las campañas que piden un mundo mejor, pero es verdad que el gobierno tiene instancias que debieran estar más concentrados en aumentar los esfuerzos para combatir estas problemáticas.

miércoles, 8 de junio de 2011

La aventura de ser docente

Recuerdo aún cuando era pequeño, mi mamá era la maestra del pueblito donde nací y viví toda mi infancia hasta que tuve que salir para superarme y cursar mis estudios profesionales. Mi mamá, como les comentaba anteriormente, trabajaba en una escuela primaria unitaria, por lo que tenía una dirección comisionada y los seis grupos a su cargo, por lo que afortunadamente fue mi maestra los 6 años de la primaria. No hice jardín de niños, pues no era necesario y no había un jardín cercano, entre a la primaria a los 5 años de edad, ya que me han contado que antes de cumplirlos ya sabía leer y escribir. Siempre la acompañaba cuando tenía reuniones en la inspección escolar, ya que ésta se encontraba dentro de una escuela y me llevaba muy bien con los demás maestros, sus hijos y algunos de sus alumnos.

Estoy seguro que desde pequeño siempre quise ser maestro y siempre he querido ser como mi mamá, a lo largo de mi vida estudiantil he conocido a muchos maestros, de los cuales he tratado de tomar como ejemplo sus mejores características ya que a mi me gustaría ser un buen profesor.

Luego a poco de saber que ya tenía una plaza y que ésta se encontraba en la ciudad de Xalapa, me llené de gran alegría, ya que era un sueño, siempre me ha gustado esta ciudad, quería estudiar en ella y gracias a Dios y al esfuerzo de mis padres lo logré, y en ocasiones pensaba "cuando me den la plaza, ¿cuánto tiempo pasará para que me acerquen a la ciudad?", pues pensaba que me iba a ir un poco lejos. Pero, dentro de esa alegría se formo un nerviosismo, ya que la escuela se encontraba en una zona residencial, y pasaron por mi mente muchas cosas, "¿como serán los padres?", "¿cómo serán los niños?", me imaginaba a todos los hijos de los funcionarios públicos, hasta del mismo gobernador en la escuela, y pensé que los padres iban a ser muy pesados, que querrían imponerse por su voluntad. De pronto, una voz en el interior me dijo, tranquilo, tu vas a trabajar, a dar lo mejor de tí, no tienes por que preocuparte.

Un 8 de enero del año 2007 me presente con la directora del plantel, me saludó y me dijo que era muy joven, quizás se sorprendió de que alguien tan joven tuviese una plaza en la ciudad, sobre todo en la capital del estado. Fuimos al grupo que tendría a mi cargo, era el quinto grado, me presentó con los niños, me dieron la bienvenida, de la misma manera me presenté con ellos, estaba muy nervioso. Ese día sólo me presenté, ya que tenía que dejar unos documentos en supervisión escolar.

Al otro día me presente temprano en la escuela, nuevamente llegué a la dirección, me entregaron los materiales como los libros del maestro, las llaves de enciclomedia, la directora me acompaño al salón, me explicó como funcionaba el equipo, etc. Ese día  fue mi primera jornada de trabajo.

Con el paso de los días fui relacionándome y conociendo mejor a mis alumnos y a los de los demás salones, descubrí que todas las ideas que se habían generado en mi cabeza, no se acercaban mucho a la realidad, pues los niños no eran millonarios, en mi escuela hay de todo, pero la clase social mayoritaria es de la media hacia abajo. Los padres de familia muy participativos, bueno, uno que otro medio flojo. También establecí muy buenas relaciones con ellos.

Recuerdo como hicimos un campito de futbol con ayuda de los niños de quinto y sexto grado, tomamos la chapeadora, las arañas, quitamos piedras y entre los arbustos hicimos un minicampito de futbol, de esta manera ya había dos espacios para practicar este deporte y ya le tocaba dos veces por semana a cada grupo la cancha de la escuela. Creo que esa ha sido una de mis participaciones en la escuela y me siento contento por ello.

En el mes de agosto, nuevamente me asignaron quinto grado, ese fue mi primer ciclo escolar completo. posteriormente estuve dos ciclos escolares completos en primer grado, actualmente estoy por terminar el ciclo 2010-2011 en primer grado, con este serían ya tres y, por ahí he escuchado que ya habrán cambios de grados nuevamente, tendré que esperar la decisión de la directora.

Estoy contento en mi escuela, me encanta trabajar ahí, aunque con esto no descarto que en ocasiones hemos tenido problemas entre compañeros, que si tenemos muchas carencias en cuanto a materiales educativos y programas de apoyo, entre tantas cosas. Pero lo importante al final, es que somos comprometidos con nuestro trabajo y tratamos de superarnos cada vez, participando en talleres, cursos, diplomados, todo en favor de la niñez.

Profr. Adolfo Leal Santillán

martes, 7 de junio de 2011

Mi confrontación con la docencia

Inicié mi camino como docente luego de egresar de la Escuela Normal de Veracruz "Carlos A. Carrillo", ubicada en la ciudad de Xalapa. Después de aprobar por unanimidad mi examen de titulación en el mes de julio, me dí a la tarea de entregar solicitudes de trabajo en distintas escuelas particulares de la ciudad, debido a que no tenía por el momento algún familiar que me heredara su plaza, y, de los exámenes de oposición para obtener el derecho a una, no sabía nada. Recibí la llamada de una amiga, la cual me recomendó en una escuela llamada "Heraldos de Xalapa" ahí atendí el cuarto grado, donde no tuve problemas para poder llevar a cabo mi trabajo, los alumnos fueron muy participativos, los padres de familia siempre apoyaron, las relaciones entre compañeros siempre fueron buenas, con mucho apoyo. Afortunadamente para mí, en el mes de noviembre, las relaciones de amistad que había creado con maestros de las escuelas donde había practicado, especialmente en el último año de mi preparación profesional, me llevaron a relacionarme con miembros del sindicato al cuál pertenezco y después de participar en diversas tareas, se me apoya para cubrir un interinato, iniciándolo en el mes de enero de 2007, cambiando el nombramiento 8 meses después como interino hasta nuevo aviso, obteniendo así mi plaza. Con el tiempo agilicé documentos y en la actualidad ya cuento con base en mi adscripción.

Cuando supe dónde iba a trabajar, me dio mucho miedo, me llené de nervios, ya que la escuela se encuentra en una zona residencial muy conocida de la ciudad. Gracias al apoyo de mi familia y de uno de mis mejores amigos,  pero sobre todo, gracias a Dios, quienes me alentaron y me llenaron de seguridad, me presenté y con el trato diario en los días posteriores fui fortaleciendo las relaciones entre mis alumnos, los padres de familia y mis compañeros de trabajo.

En el tiempo que llevo laborando en esta institución he observado que las cuestiones administrativas nos quitan tiempo, mismo que podríamos aprovechar en el desarrollo de actividades con nuestros alumnos, otro de los problemas que observo es con los padres de familia, ya que últimamente han tomado a la escuela como una guardería, o como un lugar donde pueden dejar a sus alumnos para que ellos puedan realizar sus actividades sin preocupaciones o problemas, y relajan tanto su atención, que la mayoría de las veces ni siquiera voltean para ver como se esta desarrollando su hijo en la escuela, si tiene problemas, cuales son, etc.
Falta mucho material didáctico, con los cuales, los integrantes de la escuela podamos destacar y sorprender a nuestros alumnos, pero sobre todo, llamar más su atención, centrarlo en el trabajo diario, motivarlo para que desee aprender.

En este trayecto, han surgido muchas preocupaciones en mi cabeza, la principal, al iniciar cada ciclo escolar, es: ¿Qué quiero lograr con mi grupo?, ¿A dónde lo voy a llevar?, al triunfo o al fracaso, y de ahí surgen las espectativas, las metas que me plantearé y que se verán reflejadas en la planeación para el desarrollo de las diferentes actividades. Es cierto, que cada grupo tiene distintas formas de aprender, y esto se debe al ritmo y a los estilos de aprendizaje, por eso, es importante tomar en cuenta distintos materiales que te permitan identificar y conocer a cada uno de tus alumnos, para que desde el principio vayamos llevando de la mano a todos, y de esta manera caminar parejos en lo que marca el programa y siempre debemos pensar, en dar lo mejor de nosotros como maestros, en no conformarse con lo que nos dicen los libros, siempre hay que dar más.

La docencia, es una labor muy bonita, muy noble, sobre todo por que trabajas con personas, con seres humanos, ansiosos por descubrir el mundo y lo que ocurre en él, debemos saber orientarlos, debemos saber transmitirles el conocimiento, no nos podemos equivocar, si lo hacemos será muy difícil reparar el daño y quizás nunca logremos repararlo. Es por ello que debemos estar preparados, debemos tener una actualización constante, para poder responder ante las necesidades de nuestros alumnos.

A lo largo de estos cuatro años, he tenido la oportunidad de vivenciar muchas experiencias, cada ves aprendo más cosas, de mis alumnos, de los cursos, de mis compañeros, de muchas personas que me rodean, he tratado de mejorar constantemente y cuando veo los resultados, es de gran satisfacción en lo personal y en lo profesional, por que se alcanzan las metas planteadas. Para iniciar, es grato expresar por este medio, que una de mis principales satisfacciones es mi profesión, desde niño siempre quise ser docente y esto me da fuerzas y me motiva a ser como mis sueños, un buen docente, se que no soy perfecto y que tengo como todo ser humano muchos errores, pero siempre he creído que los errores no son malos, los errores nos sirven para ser mejores, para aprender y para no volver a cometerlos.

Profr. Adolfo Leal Santillán