Inicié mi camino como docente luego de egresar de la Escuela Normal de Veracruz "Carlos A. Carrillo", ubicada en la ciudad de Xalapa. Después de aprobar por unanimidad mi examen de titulación en el mes de julio, me dí a la tarea de entregar solicitudes de trabajo en distintas escuelas particulares de la ciudad, debido a que no tenía por el momento algún familiar que me heredara su plaza, y, de los exámenes de oposición para obtener el derecho a una, no sabía nada. Recibí la llamada de una amiga, la cual me recomendó en una escuela llamada "Heraldos de Xalapa" ahí atendí el cuarto grado, donde no tuve problemas para poder llevar a cabo mi trabajo, los alumnos fueron muy participativos, los padres de familia siempre apoyaron, las relaciones entre compañeros siempre fueron buenas, con mucho apoyo. Afortunadamente para mí, en el mes de noviembre, las relaciones de amistad que había creado con maestros de las escuelas donde había practicado, especialmente en el último año de mi preparación profesional, me llevaron a relacionarme con miembros del sindicato al cuál pertenezco y después de participar en diversas tareas, se me apoya para cubrir un interinato, iniciándolo en el mes de enero de 2007, cambiando el nombramiento 8 meses después como interino hasta nuevo aviso, obteniendo así mi plaza. Con el tiempo agilicé documentos y en la actualidad ya cuento con base en mi adscripción.
Cuando supe dónde iba a trabajar, me dio mucho miedo, me llené de nervios, ya que la escuela se encuentra en una zona residencial muy conocida de la ciudad. Gracias al apoyo de mi familia y de uno de mis mejores amigos, pero sobre todo, gracias a Dios, quienes me alentaron y me llenaron de seguridad, me presenté y con el trato diario en los días posteriores fui fortaleciendo las relaciones entre mis alumnos, los padres de familia y mis compañeros de trabajo.
En el tiempo que llevo laborando en esta institución he observado que las cuestiones administrativas nos quitan tiempo, mismo que podríamos aprovechar en el desarrollo de actividades con nuestros alumnos, otro de los problemas que observo es con los padres de familia, ya que últimamente han tomado a la escuela como una guardería, o como un lugar donde pueden dejar a sus alumnos para que ellos puedan realizar sus actividades sin preocupaciones o problemas, y relajan tanto su atención, que la mayoría de las veces ni siquiera voltean para ver como se esta desarrollando su hijo en la escuela, si tiene problemas, cuales son, etc.
Falta mucho material didáctico, con los cuales, los integrantes de la escuela podamos destacar y sorprender a nuestros alumnos, pero sobre todo, llamar más su atención, centrarlo en el trabajo diario, motivarlo para que desee aprender.
En este trayecto, han surgido muchas preocupaciones en mi cabeza, la principal, al iniciar cada ciclo escolar, es: ¿Qué quiero lograr con mi grupo?, ¿A dónde lo voy a llevar?, al triunfo o al fracaso, y de ahí surgen las espectativas, las metas que me plantearé y que se verán reflejadas en la planeación para el desarrollo de las diferentes actividades. Es cierto, que cada grupo tiene distintas formas de aprender, y esto se debe al ritmo y a los estilos de aprendizaje, por eso, es importante tomar en cuenta distintos materiales que te permitan identificar y conocer a cada uno de tus alumnos, para que desde el principio vayamos llevando de la mano a todos, y de esta manera caminar parejos en lo que marca el programa y siempre debemos pensar, en dar lo mejor de nosotros como maestros, en no conformarse con lo que nos dicen los libros, siempre hay que dar más.
La docencia, es una labor muy bonita, muy noble, sobre todo por que trabajas con personas, con seres humanos, ansiosos por descubrir el mundo y lo que ocurre en él, debemos saber orientarlos, debemos saber transmitirles el conocimiento, no nos podemos equivocar, si lo hacemos será muy difícil reparar el daño y quizás nunca logremos repararlo. Es por ello que debemos estar preparados, debemos tener una actualización constante, para poder responder ante las necesidades de nuestros alumnos.
A lo largo de estos cuatro años, he tenido la oportunidad de vivenciar muchas experiencias, cada ves aprendo más cosas, de mis alumnos, de los cursos, de mis compañeros, de muchas personas que me rodean, he tratado de mejorar constantemente y cuando veo los resultados, es de gran satisfacción en lo personal y en lo profesional, por que se alcanzan las metas planteadas. Para iniciar, es grato expresar por este medio, que una de mis principales satisfacciones es mi profesión, desde niño siempre quise ser docente y esto me da fuerzas y me motiva a ser como mis sueños, un buen docente, se que no soy perfecto y que tengo como todo ser humano muchos errores, pero siempre he creído que los errores no son malos, los errores nos sirven para ser mejores, para aprender y para no volver a cometerlos.
Falta mucho material didáctico, con los cuales, los integrantes de la escuela podamos destacar y sorprender a nuestros alumnos, pero sobre todo, llamar más su atención, centrarlo en el trabajo diario, motivarlo para que desee aprender.
En este trayecto, han surgido muchas preocupaciones en mi cabeza, la principal, al iniciar cada ciclo escolar, es: ¿Qué quiero lograr con mi grupo?, ¿A dónde lo voy a llevar?, al triunfo o al fracaso, y de ahí surgen las espectativas, las metas que me plantearé y que se verán reflejadas en la planeación para el desarrollo de las diferentes actividades. Es cierto, que cada grupo tiene distintas formas de aprender, y esto se debe al ritmo y a los estilos de aprendizaje, por eso, es importante tomar en cuenta distintos materiales que te permitan identificar y conocer a cada uno de tus alumnos, para que desde el principio vayamos llevando de la mano a todos, y de esta manera caminar parejos en lo que marca el programa y siempre debemos pensar, en dar lo mejor de nosotros como maestros, en no conformarse con lo que nos dicen los libros, siempre hay que dar más.
La docencia, es una labor muy bonita, muy noble, sobre todo por que trabajas con personas, con seres humanos, ansiosos por descubrir el mundo y lo que ocurre en él, debemos saber orientarlos, debemos saber transmitirles el conocimiento, no nos podemos equivocar, si lo hacemos será muy difícil reparar el daño y quizás nunca logremos repararlo. Es por ello que debemos estar preparados, debemos tener una actualización constante, para poder responder ante las necesidades de nuestros alumnos.
A lo largo de estos cuatro años, he tenido la oportunidad de vivenciar muchas experiencias, cada ves aprendo más cosas, de mis alumnos, de los cursos, de mis compañeros, de muchas personas que me rodean, he tratado de mejorar constantemente y cuando veo los resultados, es de gran satisfacción en lo personal y en lo profesional, por que se alcanzan las metas planteadas. Para iniciar, es grato expresar por este medio, que una de mis principales satisfacciones es mi profesión, desde niño siempre quise ser docente y esto me da fuerzas y me motiva a ser como mis sueños, un buen docente, se que no soy perfecto y que tengo como todo ser humano muchos errores, pero siempre he creído que los errores no son malos, los errores nos sirven para ser mejores, para aprender y para no volver a cometerlos.
Profr. Adolfo Leal Santillán
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